A veces los sueños no son más que eso, ilusiones casi inalcanzables, inimaginables y fantasiosas. No siempre tiene que ser así.
Si realmente deseas algo, lucha por ello, no te rindas nunca, persiste, si caes, levanta del suelo y grita que vas a conseguirlo,
que vas a cumplir tu sueño.
Puede que te pierdas la batalla, pero no la guerra. Es sólo un tira y afloja con el destino, una competición en la que el universo
determinará lo que te mereces, dependiendo de tu esfuerzo y tus agallas.
Es simple. Tu esfuerzo determinará tus triunfos. En la vida nada es casualidad.
"Nunca digas nunca"
martes, 21 de febrero de 2012
Frío 3
-Llámame esta noche, capulla!
-Lo haré!
Natalia y Julia se separan, cada una por un camino diferente.
Natalia no puede esperar a que sean las 10. Está nerviosa, no tiene ni idea de lo que la noche le tiene preparado.
Mira su móvil. Las 8. Tiene 2 horas para prepararse.
Entra en casa y saluda a su madre con un beso en la mejilla.
-¿Dónde has estado?
-He ido a la biblioteca mamá.
Su madre suspira. Sabe que miente, pero no va a decirle nada. Sabe que su hija lo está pasando mal por la repentina desaparición
de Sergio y lleva unos días bastante decaída. Aunque hoy se le ve un poco más feliz...
-Estoy en la ducha!-Grita Natalia,cerrando la puerta del baño tras de sí.
Se desviste y mientras el agua se calienta, se mira al espejo. Ha engordado un poco en estos días. Entra en la ducha y empieza a
cantar un tema de Simple Plan.
Unas horas después, Natalia ya está lista para salir. Lleva puestos unos vaqueros ajustados, una chaqueta marrón y unas
botas del mismo color.
Coge las llaves, el móvil, y tras informar a su madre de que vuelve en media hora, se marcha.
Nada más llegar al parque Natalia percibe un olor bastante familiar, le recuerda a Sergio. Todo le recuerda a Sergio.
Se sienta en un banco y suspira. Mira el reloj; 22:00.
5 minutos después, el móvil de Natalia suena. Un mensaje. Lo abre: "Diríjete a los columpios".
La chica obedece, sin saber muy bien el porqué. Mira uno de los columpios y ve una carta en un sobre rosa. La abre:
"Supongo que no tienes ni idea de quién soy, ni porque estoy haciendo esto, pero, porfavor, confía en mi. Sigue las flechas
del parque"
-¿Flechas? ¿Qué flechas?- Se pregunta Natalia mirando a su alrededor.
Tras un rato buscando, ve una flecha dibujada en un banco. Señala la derecha. Natalia avanza en esa dirección. Una farola,
otra flecha, esta vez dice que siga hacia adelante. Cruza una tienda de regalos, y ve la 3º flecha, que le dirige a la derecha.
Otra vez ese olor tan familiar.
Más tarde, un globo con una flecha dibujada hacia la derecha. Avanza y encuentra cientos de globos de todos los colores,
que salen volando y le indican que avance en línea recta.
Natalia sigue todas las flechas, una por una, hasta llegar a el mismo sitio donde vió por última vez a Sergio. La última flecha
le indica que se siente en el banco. Obedece. Espera, pero no pasa nada.
Entonces ve una carta a su lado. La abre:
"Natalia, soy yo. Sergio.". A la chica se le encoge el corazón. "Lo siento por no dar señales de vida éstos días. Querrás que
te lo explique todo,¿verdad?. Verás... A mi madre le han concedido un trabajo en un pueblo bastante alejado de aquí. Como no
era seguro, no podía decírselo a nadie. Hace una semana, me vi obligado a mudarme. Sí, me he ido de aquí. Quería contártelo,
pero sabes que no soy lo bastante valiente. Te quiero Natalia, te amo, como nunca he amado a nadie. No podía alejarme de tí,
no puedo vivir sin ver a diario tus ojos verdes, tocar tu pelo, sentir tus labios... Te he echado tanto de menos...
Eres la razón de mi existencia".
El corazón de la chica está acelerado.¿Dónde está?, ¿EStá con ella?. Siente cómo una lágrima de emoción recorre sus mejillas.
Su móvil suena, sobresaltándola. Otro mensaje; "detrás de tí". Natalia se gira. Ahí está él. Tan guapo como siempre, sonriéndole,
clavando sus ojos azules en los de la chica. Ella, sin dejar de llorar, corre a su encuentro. Le abraza, le besa...
-Te quiero. Te he echado mucho de menos, Sergio.
-Y yo a tí. No sabía como decirte lo de la mudanza...
La sonrisa de ella desaparece.
-No... ¿No voy a volver a verte?...
-He venido a explicártelo todo.
Sergio sujeta con delicadeza la barbilla de su chica y hace que levante el rostro y le mire directamente a los ojos.
-Voy a vivir con mis tíos, aquí, hasta que el contrato de mi madre termine y vuelvan aquí. Después de un largo tiempo de discusiones
y gritos, conseguí seguir viviendo cerca de tí.
-¿¿Has hecho todo esto por mi??- Natalia grita demasiado
-Shh...
Sergio le besa, y hace que la chica se calme. Cuando el beso cesa, él le coje la mano.
-Sí, lo hice por ti. Porque no puedo estar un minuto sin tí, sin sentir tu olor, sin que nuestras manos se rocen... Te amo, Natalia.
-Te amo, Sergio.
Los dos se funden en un beso en la oscuridad de la noche. Un beso que significará sólo el principio de una larga historia de amor.
-Lo haré!
Natalia y Julia se separan, cada una por un camino diferente.
Natalia no puede esperar a que sean las 10. Está nerviosa, no tiene ni idea de lo que la noche le tiene preparado.
Mira su móvil. Las 8. Tiene 2 horas para prepararse.
Entra en casa y saluda a su madre con un beso en la mejilla.
-¿Dónde has estado?
-He ido a la biblioteca mamá.
Su madre suspira. Sabe que miente, pero no va a decirle nada. Sabe que su hija lo está pasando mal por la repentina desaparición
de Sergio y lleva unos días bastante decaída. Aunque hoy se le ve un poco más feliz...
-Estoy en la ducha!-Grita Natalia,cerrando la puerta del baño tras de sí.
Se desviste y mientras el agua se calienta, se mira al espejo. Ha engordado un poco en estos días. Entra en la ducha y empieza a
cantar un tema de Simple Plan.
Unas horas después, Natalia ya está lista para salir. Lleva puestos unos vaqueros ajustados, una chaqueta marrón y unas
botas del mismo color.
Coge las llaves, el móvil, y tras informar a su madre de que vuelve en media hora, se marcha.
Nada más llegar al parque Natalia percibe un olor bastante familiar, le recuerda a Sergio. Todo le recuerda a Sergio.
Se sienta en un banco y suspira. Mira el reloj; 22:00.
5 minutos después, el móvil de Natalia suena. Un mensaje. Lo abre: "Diríjete a los columpios".
La chica obedece, sin saber muy bien el porqué. Mira uno de los columpios y ve una carta en un sobre rosa. La abre:
"Supongo que no tienes ni idea de quién soy, ni porque estoy haciendo esto, pero, porfavor, confía en mi. Sigue las flechas
del parque"
-¿Flechas? ¿Qué flechas?- Se pregunta Natalia mirando a su alrededor.
Tras un rato buscando, ve una flecha dibujada en un banco. Señala la derecha. Natalia avanza en esa dirección. Una farola,
otra flecha, esta vez dice que siga hacia adelante. Cruza una tienda de regalos, y ve la 3º flecha, que le dirige a la derecha.
Otra vez ese olor tan familiar.
Más tarde, un globo con una flecha dibujada hacia la derecha. Avanza y encuentra cientos de globos de todos los colores,
que salen volando y le indican que avance en línea recta.
Natalia sigue todas las flechas, una por una, hasta llegar a el mismo sitio donde vió por última vez a Sergio. La última flecha
le indica que se siente en el banco. Obedece. Espera, pero no pasa nada.
Entonces ve una carta a su lado. La abre:
"Natalia, soy yo. Sergio.". A la chica se le encoge el corazón. "Lo siento por no dar señales de vida éstos días. Querrás que
te lo explique todo,¿verdad?. Verás... A mi madre le han concedido un trabajo en un pueblo bastante alejado de aquí. Como no
era seguro, no podía decírselo a nadie. Hace una semana, me vi obligado a mudarme. Sí, me he ido de aquí. Quería contártelo,
pero sabes que no soy lo bastante valiente. Te quiero Natalia, te amo, como nunca he amado a nadie. No podía alejarme de tí,
no puedo vivir sin ver a diario tus ojos verdes, tocar tu pelo, sentir tus labios... Te he echado tanto de menos...
Eres la razón de mi existencia".
El corazón de la chica está acelerado.¿Dónde está?, ¿EStá con ella?. Siente cómo una lágrima de emoción recorre sus mejillas.
Su móvil suena, sobresaltándola. Otro mensaje; "detrás de tí". Natalia se gira. Ahí está él. Tan guapo como siempre, sonriéndole,
clavando sus ojos azules en los de la chica. Ella, sin dejar de llorar, corre a su encuentro. Le abraza, le besa...
-Te quiero. Te he echado mucho de menos, Sergio.
-Y yo a tí. No sabía como decirte lo de la mudanza...
La sonrisa de ella desaparece.
-No... ¿No voy a volver a verte?...
-He venido a explicártelo todo.
Sergio sujeta con delicadeza la barbilla de su chica y hace que levante el rostro y le mire directamente a los ojos.
-Voy a vivir con mis tíos, aquí, hasta que el contrato de mi madre termine y vuelvan aquí. Después de un largo tiempo de discusiones
y gritos, conseguí seguir viviendo cerca de tí.
-¿¿Has hecho todo esto por mi??- Natalia grita demasiado
-Shh...
Sergio le besa, y hace que la chica se calme. Cuando el beso cesa, él le coje la mano.
-Sí, lo hice por ti. Porque no puedo estar un minuto sin tí, sin sentir tu olor, sin que nuestras manos se rocen... Te amo, Natalia.
-Te amo, Sergio.
Los dos se funden en un beso en la oscuridad de la noche. Un beso que significará sólo el principio de una larga historia de amor.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Él
¿Qué haría sin él? Sin mi mejor amigo no sería nada. Y es que él me comprende como NADIE. Somos como dos gotas de agua. Cuando le abrazo me siento afortunada por tenerle a mi lado para todo, por poderle confesar mis secretos más escondidos y confiar que me ayudará.
Le quiero muchísimo.
No sé como agradecérselo todo, esas canciones que me enseñó, esos consejos, esos abrazos cuando más los necesitaba, las lágrimas que derramo en su hombro... Son tantísimas cosas...
Él ha perdonado mis errores más grandes, me ha regañado cuando hacía algo mal, me saca sonrisas cuando sólo quiero llorar...
En definitiva, es el chico que más quiero del mundo. Sin él estaría perdida.
No puedo expresar con palabras lo que siento, diría que es el mejor chico que conozco, pero puedo decirle eso y mil cosas más con una simple mirada.
Gracias por todo, Sergio.
Le quiero muchísimo.
No sé como agradecérselo todo, esas canciones que me enseñó, esos consejos, esos abrazos cuando más los necesitaba, las lágrimas que derramo en su hombro... Son tantísimas cosas...
Él ha perdonado mis errores más grandes, me ha regañado cuando hacía algo mal, me saca sonrisas cuando sólo quiero llorar...
En definitiva, es el chico que más quiero del mundo. Sin él estaría perdida.
No puedo expresar con palabras lo que siento, diría que es el mejor chico que conozco, pero puedo decirle eso y mil cosas más con una simple mirada.
Gracias por todo, Sergio.
Lágrimas
Una lágrima puede significar muchísimos sentimientos totalmente diferentes. Puedes llorar de emoción, de tristeza, de melancolía...
A veces, sin darme cuenta, las lágrimas salen solas, mi corazón se descontrola, mi ritmo sanguíneo aumenta y sólo quiero gritar.
¿Cuántas personas estarán llorando ahora mismo? miles, millones... Las lágrimas son la manera que tiene el corazón de decir como se siente.
Una mirada puede decir todo lo que piensas, una lágrima lo describe a la perfección.
Sólo somos máquinas que un día dejarán de funcionar y sólo serán parte del pasado. La vida se acaba en algún momento, todos morimos.
Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen y tú lloras. Vive la vida de manera que cuando mueras, sean los demás quienes lloren y tú el que sonría.
A veces, sin darme cuenta, las lágrimas salen solas, mi corazón se descontrola, mi ritmo sanguíneo aumenta y sólo quiero gritar.
¿Cuántas personas estarán llorando ahora mismo? miles, millones... Las lágrimas son la manera que tiene el corazón de decir como se siente.
Una mirada puede decir todo lo que piensas, una lágrima lo describe a la perfección.
Sólo somos máquinas que un día dejarán de funcionar y sólo serán parte del pasado. La vida se acaba en algún momento, todos morimos.
Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen y tú lloras. Vive la vida de manera que cuando mueras, sean los demás quienes lloren y tú el que sonría.
Un mundo de valientes
Amar es difícil, y cuando todo se acaba piensas que tu vida no tiene sentido, no es así. A veces pienso que la vida nos enseña mientras sufrimos, cada lágrima, cada sollozo, cada beso, cada abrazo... Todos esos pequeños detalles nos enseñan una nueva lección en la vida. Hay que tener valor para sobrevivir en el oscuro túnel que es la vida, porque no siempre es fácil encontrar esa luz que indique el final.
Observar las estrellas desde la oscuridad de tu cuarto, mirar a ninguna parte y sonreír sin motivo, andar por la calle y mirar al cielo azul... Cosas insignificantes que podrían significar el comienzo de una nueva etapa de tu vida. Pequeños detalles con los que podemos hacer la vida más llevadera.
Si puedes salir de ese oscuro pozo en el que estás metido, será por tu valor, tu coraje, tu empeño en que la vida no acabe sin un final feliz.
domingo, 12 de febrero de 2012
Elección
Nunca me ha gustado tener que elegir, me cuesta muchísimo tomar decisiones.
Ya son 2 noches las que he estado llorando sin parar, pensando en lo que cada uno me aporta. Cada vez que pienso en mi situación, el corazón se me acelera, mis ojos se humedecen y, casi inconscientemente, mi cara está llena de lágrimas.
Ayer lloró. Sí, lloró mientras yo le abrazaba. No sabría decir como me sentí. Solo quería abrazarle más fuerte y pedirle que no se separase nunca de mí.
El otro día, le pregunté si se podían amar a dos personas a la vez, y a medida que le preguntaba, yo misma encontré la respuesta ; no.
Sólo sé que a él le he amado como a nadie antes, que con él he vivido los 6 mejores meses de mi vida.
Cuando creo una entrada, siempre acabo llegando a la misma conclusión, soy gilipollas. Estoy continuamente haciendo daño, todo lo que hago, lo hago mal, y es por eso por lo que odio tomar decisiones.
No dejo de decirme a mi misma: no vas a encontrar a nadie que te ame como él, que te trate como él lo hacia, que conozca hasta los rincones más escondidos de tu personalidad tan a la perfección, nadie te hará sentir lo que por él sentías.
Pienso en la de cosas que hemos vivido, y solo puedo pensar: ¿Ya está? ¿Se ha acabado todo?, pero entonces me doy cuenta, de que si nuestra historia de amor que tanto me gustó ha terminado, ha sido decisión mía.
Ya son 2 noches las que he estado llorando sin parar, pensando en lo que cada uno me aporta. Cada vez que pienso en mi situación, el corazón se me acelera, mis ojos se humedecen y, casi inconscientemente, mi cara está llena de lágrimas.
Ayer lloró. Sí, lloró mientras yo le abrazaba. No sabría decir como me sentí. Solo quería abrazarle más fuerte y pedirle que no se separase nunca de mí.
El otro día, le pregunté si se podían amar a dos personas a la vez, y a medida que le preguntaba, yo misma encontré la respuesta ; no.
Sólo sé que a él le he amado como a nadie antes, que con él he vivido los 6 mejores meses de mi vida.
Cuando creo una entrada, siempre acabo llegando a la misma conclusión, soy gilipollas. Estoy continuamente haciendo daño, todo lo que hago, lo hago mal, y es por eso por lo que odio tomar decisiones.
No dejo de decirme a mi misma: no vas a encontrar a nadie que te ame como él, que te trate como él lo hacia, que conozca hasta los rincones más escondidos de tu personalidad tan a la perfección, nadie te hará sentir lo que por él sentías.
Pienso en la de cosas que hemos vivido, y solo puedo pensar: ¿Ya está? ¿Se ha acabado todo?, pero entonces me doy cuenta, de que si nuestra historia de amor que tanto me gustó ha terminado, ha sido decisión mía.
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