jueves, 31 de marzo de 2011

Y entonces habló...

¿Pensabas que las cosas no podrían ir peor? Te equivocastes.
Que tu mejor amigo confiese que está enamorado de ti, y que no sepas que hacer es algo que te hace sentir realmente mal, porque ya no lo puedes ver igual. Ahora, cuando le cuentes tus cosas personales te sentirás mal, porque verás que te mira de manera distinta, ahora sus ojos expresan dulzura, cariño y amor... Mucho amor.
Deseo que esto termine pronto. He sido una estúpida; me siento como una verdadera estúpida.
No puedo hacer nada. No puedo estar con él, porque lo quiero muchísimo, pero no de la manera que él quiere. Lo quiero, sí, y ojalá nunca deje de hacerlo pero esto me supera.
¿Por qué? ¿Por qué has tenido que decirme nada?, quiero que todo vuelva a ser como antes. Que todas estas gilipolleces que cruzan mi cabeza se terminen y pueda cogerte de la mano sin miedo a que lo malinterpretes. Quiero estar TODO EL DÍA junto a ti, contándote mis problemas y tu a mi los tuyos. Quiero que me hagas reír como siempre lo has hecho. Quiero que me hagas sentir afortunada por tener el amigo que tengo. Quiero llegar a mi casa y que a los cinco minutos ya te eche de menos otra vez. 
Lo quiero, pero nadie puede tener lo que quisiera. Eres mucho para mí, y lo sabes. Te quiero como al hermano que no tuve, con el que puedo compartir mis cosas y contar chistes a los que solamente le encontramos la gracia nosotros. 
Pero ahora no puedo estar como quisiera contigo.
Te echo de menos...