Duele, si muchas cosas duelen, en mi caso, estoy pasando por una etapa de mi vida en la que sufro. No puedo cenar, almorzar y a veces desayunar, sin que haya un poco de paz y en mi casa no se oigan solo gritos, y más gritos.
Duele saber que tu madre esta aguantando las lágrimas para que no la veas llorar. Duele que estando divorciada tu hijo te eche en cara que le da más dinero su padre, que cobra más de mil euros. Duele que en una de esas discursiones en las que estás presente pero quieres desaparecer, veas que tu madre suelta una lágrima, que se quede en silencio mientras que tu hermano sigue reprochándole lo que le viene en gana. Duele que en ese momento no puedas soltar ese : "¡BASTA!", que estás deseando gritar, y acto seguido decir : "¿Es qué no puedo cenar o almorzar con mi madre y mi hermano sin que no paren de gritarse, y podamos parecer una familia normal?, ¿Tan difícil es?".
Estar escuchando en tu mente la discusión una y otra vez, no poder dejar de pensar en el rostro de tu madre ocultando una lágrima, y tu hermano mirándola con desprecio, pero a la vez con mucho afecto. Duele que esos recuerdos se queden guardados, y no puedas hacer como con un ordenador, pulsar la tecla suprimir, y que todo se borre para siempre.
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